Gilda - como encontrar trabajo sin curriculum -idealjob
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El Arte de conseguir empleo sin currículum

Si te pregunto cuál es el bofetón más famoso de la historia del cine posiblemente te vendrá a la memoria la escena interpretada por Glenn Ford (Johnny Farrell) y Rita Hayworth (Gilda) en la película homónima Gilda, dirigida en 1946 por Charles Vidor.

Este estupendo largometraje también es recordado, entre otras cosas, por una canción y un guante: el que se quita la protagonista mientras interpreta Put the Blame on Mame, antes de lanzarlo a un público muy entregado.

Simbolismos y estética aparte, si estás en búsqueda activa de empleo y superas la cuarentena, lo más interesante para ti en estos momentos es el arranque de la película, y en concreto los 12 primeros minutos. (Aquí en versión original)

La secuencia no tiene desperdicio y nos muestra como Johnny Farrell, un veterano aventurero sin empleo, que se gana la vida haciendo trampas en el juego, se convierte en la mano derecha de Ballin Mundson, el propietario de un lujoso casino.

Lo curioso del caso es que, en ese brevísimo espacio de tiempo, el director y sus guionistas hacen un alarde magistral de cómo se puede conseguir un empleo sin utilizar el consabido curriculum vitae.

Aunque se trata sólo de un trozo de celuloide, este filme sirve de forma ilustrativa para destacar cuales son algunas de las claves para lograr un nuevo puesto mediante la red de contactos.

Pero… ¿Cómo consigue Johnny Farrell ser el hombre de confianza de Ballin Mundson?

 El Arte de conseguir empleo sin currículum

1.- Autoconocimiento

La principal clave para encontrar un empleo que nos satisfaga es tener un conocimiento de nosotros mismos lo más exhaustivo posible. Esto requiere un trabajo de reflexión, de pensar en uno mismo, de profundizar tanto en lo que se ha conseguido hasta la fecha, como en lo que se quiere conseguir a partir de ahora. Una labor que, obligatoriamente, hay que hacer antes de salir a “vendernos” al mercado.

En la secuencia que te propongo, Farrell nos demuestra que es un tipo que se conoce a fondo. Por su experiencia, sabe perfectamente “cómo hacer su propia suerte” y, si las cosas se ponen feas, “cuándo es el momento de dejarlo”. Es conocedor de sus habilidades, pero también de sus limitaciones. Eso le permite poner en valor todo su potencial a la hora de la verdad, es decir, cuando hay en juego un puesto de trabajo.

En general, acostumbramos a ser mucho, más ricos de lo que pensamos en un primer momento. Entre otras cosas, poseemos habilidades; competencias técnicas y personales; aptitudes y actitudes; valores, intereses y motivaciones; puntos fuertes y áreas en las que mejorar. Además, a todo esto hay que sumar otros rasgos, como la forma que tenemos de expresar nuestras ideas, de mirar, de gesticular, de tocar, de sonreír o de emocionar. Algunas de estas características las hemos ido adquiriendo a lo largo de los años; otras nos vienen más de serie. Para la búsqueda de empleo todas son importantes, y hay que ser muy consciente de todo aquello que nos hace ser como somos y que, por tanto, nos diferencia.

2.-Definir con claridad el objetivo ocupacional

¿Cómo vamos a llegar a una meta profesional si no podemos definir con claridad cuál es esa? Aquí, lo conveniente es pensar en un solo objetivo profesional, e ir a por él con todas nuestras fuerzas. Buscar trabajo es una tarea que requiere mucho esfuerzo y dedicación. Por eso, necesitamos todas nuestras energías focalizadas en un solo punto. En muchas ocasiones me encuentro con profesionales que no tienen bien definido cuál es su objetivo laboral o, si lo saben, no son capces de expresarlo de forma clara. En este punto, no hay que divagar. No hay nada que le moleste más a un posible empleador que no sepas perfectamente lo que estás buscando.

Johnny Farrell demuestra que tiene muy claro su objetivo profesional: trabajar para Mundson en el casino, ganarse la vida bajo sus órdenes, llegar a ser su hombre de confianza y, como no, hacerle ganar dinero. Por eso, a la hora de ofrecer sus servicios no duda ni un instante, porque sabe que para su futuro jefe es “mucho mejor tenerle a su lado”.

3.- Mercado oculto

Sabemos de sobra que la mayoría de puestos de trabajo se cubren sin salir nunca a la luz pública. Algunos estudios señalan que hasta el 80%. Esto lo quiero remarcar, dado que significa que sólo el 20% de vacantes son publicadas. Este porcentaje incluye a todos los portales de internet que puedas imaginar; los anuncios de agencias de reclutamiento, consultoras de selección o medios de comunicación; las bolsas de trabajo de universidades o escuelas de negocios; los centros de empleabilidad; al SEPE, y a todo un largo etcétera. La pregunta que se nos plantea entonces es: ¿Si sólo el 20% de los puestos de trabajo se anuncian, por qué destino el 100% de mi tiempo a rellenar formularios web, contestar anuncios y enviar mi C.V. a empresas que tienen publicada una vacante?

Apostar todo a una carta (la de los empleos anunciados) tiene sus riesgos a modo de coste de oportunidad. Se erosiona la moral, se pierde tiempo, dinero y un montón de oportunidades por no adecuar nuestra estrategia de búsqueda a nuestro perfil. Y no me cansaré de repetirlo: para los profesionales de mediana edad en adelante, la estrategia de búsqueda de empleo más conveniente es gestionar la red de contactos. Y a un contacto no se le entrega el currículum, a no ser que haya un puesto en firme y sea estrictamente necesario.

4.- Red de contactos

Una noche el bueno de Farrell se topó con Mundson en un encuentro fortuito. No le conocía de nada, pero se quedó con su tarjeta. Días más tarde se lo volvió a encontrar, esta vez en un Casino. Cuando se dio cuenta de que era el dueño del local no tuvo dudas y aprovechó la oportunidad para ofrecerle sus servicios.

Como sabrás, en la vida real las casualidades no acostumbran a suceder. Por tanto, para tener éxito en la búsqueda de empleo mediante la red de contactos no queda más remedio que trabajar con una metodología bien establecida. Y funciona, porque lo cierto es que innumerables personas acaban encontrando empleo en cafeterías, reuniones con amigos, ascensores o esperando a los hijos a la salida del colegio. En la mayoría de ocasiones sin que medie ningún currículum. La cuestión de fondo reside en estar lo suficientemente entrenado y preparado para cuando se presente esa ocasión.

La mecánica, aunque es bien sencilla, no es nada fácil. Se trata de ir ampliando nuestra red de contactos hasta dar con alguien con capacidad de contratación, llámese CEO, director general, presidente, dueño, amo o señor propietario de la empresa en cuestión. Y nada de departamentos de RRHH o cosas por el estilo. Hay que dar con el máximo exponente de la empresa con capacidad de decisión para contratar.  A estas personas, en el fondo, no les importa lo trabajado que tengas el C.V.. Lo que realmente les mueve es encontrar a alguien que les solucione un problema o les ayude a cubrir una necesidad de la organización.

Farrell sabe perfectamente qué es lo que puede ofrecer al mundo, es conocedor de sus capacidades. En lo que hace es muy bueno y lo puede demostrar con logros. Nadie es capaz de “ganar tanto dinero jugando al 21”. Los logros son su mejor carta de presentación, la evidencia de que es el candidato adecuado para el puesto. Esos éxitos son los que acaban seduciendo a Mundson, que no puede negarse a contratarle. Le contrata por los logros sí, pero, sobre todo, por la forma que tiene de transmitir su pasión por el trabajo, por su capacidad de comunicación, y por el conocimiento que posee del negocio, de la empresa y del propietario.

5.- Investigación previa a la entrevista

Antes de subir las escaleras para una entrevista de trabajo, es de vital importancia obtener información, tanto de la empresa como de la persona que nos va a entrevistar. Cualquier tipo de información es válida, y no hay que dudar en entablar conversación con cualquier empleado de la compañía ¡aunque se trate del encargado del retrete!

Nuestro protagonista entra al Casino y observa atentamente cómo funciona el negocio: cuántas mesas hay, a qué se juega en cada una, qué tipo de clientes tienen, cómo se comportan, cómo trabajan los empleados. También dispone de información del dueño del local, dado que tuvo un encuentro con él días atrás. Toda esa información es muy valiosa y le sirve para armar su discurso, para generar su Elevator Pitch, potente y sin fisuras.

6.- Dirigir la entrevista

No podemos saber con seguridad qué es lo que le pasa por la cabeza a los directivos que nos entrevistan. Sin embargo, sabemos que son hombres de negocios. ¿Por qué iban a rechazar una buena oferta para hacer negocio? Puede que tu colaboración les haga pensar en lanzar un nuevo proyecto; en resolver un problema; en mejorar algo que no funciona; en poner en marcha una idea que tenían en el cajón; en un cambio, reestructuración o ampliación de personal. ¿Cuál dirías que es la forma de saberlo?

El astuto de Johnny se lanza a la piscina y muestra sus cartas. Ofrece sus servicios ¡sin siquiera saber si hay un puesto vacante! Como todo buen jugador, sabe que el que no arriesga, no gana, y con su propuesta tiene la firme convicción de que ambos pueden salir ganando. Eso le da la energía suficiente como para insistir en ello, en su contratación, a pesar incluso de que es rechazado en un primer momento.

Este ejemplo viene a desmitificar la creencia infundada de que para obtener un empleo hace falta que haya una vacante. Pues no. Una de las ventajas principales de trabajar el mercado oculto es que se pueden generar oportunidades de contratación independientemente de si existe una vacante. Es decir, es posible generar un puesto de trabajo de nueva creación. Solo hace falta una propuesta lo suficientemente interesante para que alguien la compre.

La búsqueda de empleo mediante la red de contactos tiene sus inconvenientes. El principal es que requiere disciplina y tiempo para llevarla a cabo, y representa un esfuerzo titánico si se quiere hacer bien. Además, puede plantear dificultades a quienes tengan algún reparo o miedo a hablar con personas desconocidas.

Aunque cientos de profesionales encuentran sistemáticamente empleo sin utilizar el CV, hay suficientes razones como para hacer uno, ya que, entre otras cosas, en algún momento alguien te lo va a pedir. Puede incluso que hasta después de que te fichen, a fin de rellenar tu expediente.

Pero no olvides que nadie te contratará nunca solo por lo bonito que sea tu C.V. Tu verdadero objetivo como buscador de empleo es conseguir entrevistas con personas que tengan el poder de decisión final. Si lo consigues, como lo hizo nuestro amigo Johnny Farrell, te puedo asegurar que más tarde o más temprano tendrás un empleo de película.

Carlos Girona Muñoz, es economista, psicólogo y coach laboral

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